lunes, 30 de abril de 2018

La Raíz


Dead zone discovered


‘Dead zone’ larger than Scotland found by underwater robots in Arabian sea

Scientists say situation is 'worse than feared' after finding almost no oxygen in Gulf of Oman

An underwater “dead zone” larger than the area of Scotland has been discovered by robots exploring the Arabian Sea. 

Scientists say the situation is “worse than feared” after finding almost no oxygen in the Gulf of Oman, the strait that connects the Arabian Sea to the Strait of Hormuz in the Middle East. 

The region, which is almost totally devoid of life, has been described as the “largest and thickest dead zone in the world” and a “disaster waiting to happen”.

Describing the dead zone as "vast and growing", lead researcher Dr Bastien Queste, from University of East Anglia’s School of Environmental Sciences, said: “The ocean is suffocating. Of course all fish, marine plants and other animals need oxygen, so they can't survive there.

“It's a real environmental problem, with dire consequences for humans too who rely on the oceans for food and employment.”

The Independent

Congreso


domingo, 29 de abril de 2018

HULA



HULA

Muchas han sido las iniciativas para crear conciencia sobre los cambios en el ecosistema de la Tierra por el calentamiento global; documentales, películas de ciencia ficción e incluso celebridades como Leonardo DiCaprio y el conductor David Letterman se han dado a la tarea de difundir las consecuencias y las soluciones para contrarrestar el cambio climático.

El mundo del arte también se ha sumado a esta causa y un ejemplo es el trabajo del artista urbanoSean Yoro, mejor conocido como Hula.



Para su más reciente proyecto, titulado “What If You Fly”, Sean Yoro viajó hasta la isla de Baffin cerca de la costa de Nunavut, en Canadá, en donde el cambio climático ha cambiado el paisaje y la vida del pueblo inuit, quienes ven amenazado su estilo de vida por el derretimiento de los glaciares.

El trabajo de Hula se compone de retratos de mujeres de diversas etnias, cuyo lugar de origen está amenazado por el cambio climático. Para su proyecto “What If You Fly”, eligió a Jesse Mike, una mujer inuit que vive en la isla de Baffin con su hija y quien muestra su frustración por la gran cobertura que dan los medios a lo que sucede con la fauna debido al calentamiento global, pero que dejan de lado lo que ocurre con las personas que habitan en estas regiones.
National geographic



M. Larrauri


En qué consiste ser un buen ciudadano según Sócrates

La violación, el gran delito político (El País, 1993)

Cuando las guerras, los saqueos y las violaciones nos enfrentan diariamente a un terror como el que sentimos en estos momentos por las noticias que nos vienen de la guerra civil en la antigua Yugoslavia, no se trata de decir que las mujeres nos horrorizamos de la violencia porque nosotras somos dulces y pacíficas. Más bien al contrario, después de saber hasta qué punto los delitos contra la población civil, y particularmente contra las mujeres y los niños, han sido desmesurados, nuestra violencia clama por destruir a su vez, por arrasar con todo lo que ha sido causa de tanta desgracia."En lo que concierne a las cosas humanas -decía Spinoza-, no reír, ni llorar, ni indignarse, sino comprender". Comprender, sin embargo, no debe pensarse como lo opuesto a burlarse, lamentarse o renegar, sino justamente como el resultado de todos esos impulsos a la vez, el punto en el que la fuerza de los sentimientos contra un objeto se convierte en el deseo activo de comprenderlo. Nos gustaría entender cómo es posible que, en la guerra que se desarrolla tan cerca de nuestras casas, gentes que han convivido durante muchos años son capaces de cometer atrocidades los unos con los otros; nos gustaría entender cómo se, puede atentar contra el vecino al que se conoce de siempre, cómo puede haber tantas mujeres que han sido violadas, tantos niños asesinados. Sin olvidar este conjunto de hechos, es cierto que lo que nos empuja a tomar la palabra es el impacto que nos ha producido la cantidad de mujeres violadas en Bosnia.


Pero ¿qué es violar a una mujer? Necesariamente tenemos que hablar de violar a una mujer, porque ésa es la única forma posible del enunciado para que sea simplemente pensable (una mujer no viola a un hombre, y si bien un hombre puede violar a otro, lo hará tras la vejación que supone considerarlo mujer). La violación es el gran delito político contra las mujeres, y no constituye un hecho aislado, sino que es el resultado de nuestra configuración cultural. En primer lugar, las mujeres somos la mitad de la población a la que se nos exige de una cierta manera que seamos adultas, que tomemos a nuestro cargo el cuidado de nuestros cuerpos y de nuestras vidas, y ello como condición para hacemos cargo de los demás; en segundo lugar, las mujeres somos cuerpo-presa del cazador-varón, somos cuerpos para ver, tocar, comparar y capturar; y en tercer lugar, de la conjunción de los dos puntos anteriores se deduce nuestra disponibilidad, esto es, que seamos una realidad siempre dominada por el deseo de otros. Lo que los hombres no han hecho ningún esfuerzo por entender es la continuidad que existe entre lo que tienen por costumbre ver y hacer todos los días y la brutalidad de una violación, no quieren entender cómo se anuncia ya la injusticia cuando a una mujer joven, educada como un varón, se le supone que tiene que cuidar, alimentar y atender a otros cuerpos además del suyo, mientras que a un varón no sólo no se le pide nada de todo lo anterior, sino que además tiene a su alrededor una posibilidad casi inagotable de cuerpos disponibles donde elegir aquel que en un momento determinado necesite.

Esa determinación de los varones a cerrar los ojos ante lo que los configura encierra el peligro de la conciencia tranquila, de la vanidad autosatisfecha. La voluptuosidad de la violación -dijo Simone Weil- reside en que constituye una ampliación imaginaria de los límites de la voluntad humana, constreñida de suyo por la resistencia de la materia y la existencia de otros seres humanos; esa voluptuosidad se muestra abiertamente en las guerras, como la que se desarrolla actualmente en Bosnia, puesto que en tiempos de grandes conmociones los límites parecen desaparecer; pero hay también un cierto grado de voluptuosidad en la experiencia cotidiana de los varones en tiempos de paz. En efecto, las mujeres ofrecemos a los hombres, junto con el café con leche de las mañanas, el espejo en el que reconocer su identidad, un espejo que les reenvía la imagen de ser aquellos que pueden disponer del cuerpo de otros.

¿Equiparación con los hombres, dicen algunos? Estamos esperando que los hombres se avergüencen de sus miserias cotidianas, que vean con horror las violaciones y la destrucción a que les ha llevado su vanidad. Mientras tanto, cansadas como estamos de mostrarnos como víctimas, enseñaremos a nuestras hijas la grandeza de una vida que no se apoya en la negación de otras. Queremos confiar en nuestra furia para que nos lleve hasta la comprensión de lo que pasa en el mundo, pero queremos decir bien alto que nuestra comprensión es ya una toma de partido.

Un planeta y un sol


Guatemala y el cambio climático (AECID)

Esteban Biba.- La Antigua (Guatemala). 
Las mujeres son el epicentro de la lucha por el desarrollo rural resiliente y el medioambiente sostenible del plan implementado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la ONG Ayuda en Acción en el Corredor Seco de Centroamérica.

“Las mujeres han sido claves en este proceso. Ellas se ven especialmente afectadas porque son las responsables del cuidado y mantenimiento de las familias, pese a tener poca representatividad“, explicó Almudena Barrio, de Ayuda en Acción, durante la presentación de los resultados de este convenio regional en El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua.
Este programa, que se implementó durante tres años y medio en casi una decena de municipios de los cuatro países y que ahora busca construir una segunda fase para seguir desarrollando esta idea, tuvo como objetivo fundamental fortalecer “los medios de vida resilientes” en el área dentro “del marco de la política de desarrollo territorial”.
El propósito, contó la coordinadora regional de este convenio durante una conferencia de prensa en la ciudad colonial La Antigua, es “plasmar las perspectivas de trabajo vinculándonos a la acción climática” y ver como responder “a la lucha contra el cambio climático desde la mitigación y la adaptación de los medios de vida“.
“Hay que coordinar mejor para que la población que está sufriendo los efectos del cambio climático tenga herramientas para luchar contra ellas“, agregó Barrio, quien abogó por la inclusión de las mujeres en los grupos de acción territorial para que “sus voces sean escuchadas y tengan poder de decisión“, ocupando puestos de responsabilidad.
EFE Verde


viernes, 27 de abril de 2018

J. Butler


Aparte de expresar mi repugnancia y asco hacia todos los participantes en cada una de las agresiones que ayer, hoy y mañana tienen lugar (implicados, colaboradores, formadores, alentadores, sociedad e incredulidad judicial) propongo revisar un sistema de creencias no inherente al ser humano sino aprendido y transmitido de generación en generación sin ningún tipo de reflexión al respecto. 
 
Y es que la cosificación de la mujer no sólo es degradante, sino que puede tener una plasmación muy material y dramática al estar ligada a un ansia por dominar todo lo femenino. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que allí donde hay deshumanización de mujeres hay también una mayor probabilidad de agredirlas sexualmente o someterlas a tratos vejatorios, según algunas investigaciones. A pesar de que, por definición, pueden cosificar tanto hombres como mujeres, este dato no deja de ser alarmante.


La estructura de las creencias es tan fuerte que permite que algunos tipos de violencia se justifiquen o ni siquiera sean considerados como violencia. Así, vemos que no se habla de asesinados sino de bajas, y que no se menciona la guerra sino la lucha por la libertad.

Judith Butler



miércoles, 25 de abril de 2018

Deshumanización

La deshumanización en la guerra

Los casos más evidentes de deshumanización se han producido durante las guerras. Matar a una persona no es algo fácil pero, si en su lugar, se piensa que se está matando a un animal o a una persona inferior, el acto de matar se hace más fácil. La conciencia se resquebraja menos al quitarle al otro la condición de igual.

Los nazis, para que sus soldados mataran a los judíos sin sentir remordimientos, lanzaban propaganda para que los judíos fueran comparados e incluso considerados como ratas. En el considerado genocidio de Ruanda, los Hutus se hacían creer a su gente que los Tutsis eran cucarachas, por lo que su exterminio estaba justificado.

Ejemplos más actuales los encontramos en los discursos políticos que califican a algunos grupos como “bárbaros”. Esta categorización hace, primero, que los distingamos como un grupo diferente a nuestro grupo y, segundo, que al comparar nuestro grupo con el suyo, el otro se sitúe en un nivel inferior. Al compararlos con bárbaros les atribuimos características que no consideramos como humanas ni civilizadas, por lo que dañar a estos grupos resulta más sencillo.
Roberto Muelas



El cambio climático amenaza a las generaciones futuras y empobrece a las sociedades del mundo actual. Sin embargo, los responsables de estos crímenes de lesa humanidad, gozan de privilegios por todo lo alto, viviendo la vida sin importarles el sufrimiento de los pueblos. Los políticos, en su gran mayoría corruptos que solo velan por los intereses del partido y el beneficio propio, son responsables en gran medida de la deshumanización en la que vive el mundo en todos los frentes de nuestra existencia. Son culpables si, pero también tienen cómplices que los apoyan, votan, vitorean, aplauden. Las masas humanas que son manipuladas a voluntad por unos pocos que han sabido establecer un gobierno global oculto y dictatorial, son su coartada. Ahora, con esta crisis mundial cuyos responsables han sido los bancos y el poder financiero, bajo el consentimiento de los políticos, se han desenmascarado y mostrado al mundo quien esta por encima de los gobiernos: el poder económico, robando como siempre han estado haciendo. Lo sabíamos desde hace mucho tiempo, pero ya tenemos las pruebas irrefutables de su culpabilidad y su estrategia. Sin embargo, estamos tan infectados por el virus de la inconsciencia y la pasividad, que no somos capaces de unirnos en un frente común contra tan tamaña escoria, que solo merecen ser enterrados y olvidados en la cueva más profunda de la eternidad.

Ecoticias

People4soil


martes, 24 de abril de 2018

Enzimas que comen plástico


Científicos de Reino Unido y EE.UU. han mejorado una enzima que se encuentra de manera natural en la naturaleza y que digiere alguno de los plásticos más comunes como el PET. El tereftalato de polietileno o PET, usado en la mayoría de botellas de plástico de consumo humano, tarda cientos de años en degradarse en el medioambiente. En cambio, la nueva enzima puede empezar a descomponerlo en unos días.

Campaña Andalucía resiliente


domingo, 22 de abril de 2018

Conclusión MUSAC


Conclusión: crear para cambiar

Sin duda más instituciones deberían seguir al MUSAC y atreverse a explorar el campo abierto por el museo leonés y las personas que lo componen.

El museo ha destacado por su valentía y su compromiso social al dar cabida a estos espacios de diálogo que creemos que son tan fascinantes como necesarios. Imprescindibles, incluso.
Porque los problemas que afrontamos son tan grandes y la Transición que necesitamos es de tal magnitud que exige un cambio cultural profundo para hacerla posible.

Y para conseguir una hegemonía cultural que permita alcanzar una mayoría social posibilite la transición a gran escala hemos de crear un nuevo imaginario. Tenemos que dotarnos de una nueva historia que podamos contarnos y creernos para poderla hacer realidad.

Cualquier actividad humana creadora de cultura debería poder contribuir. Tendría, incluso, la obligación moral de hacerlo. Entre ellas el Arte, como actividad humana con un gran poder de creación de significado, es y será protagonista.

Porque el Arte, como disciplina de la imaginación, como herramienta de anticipación crea realidad. O, al menos, es su antesala. Y lo es porque puede explorar y ampliar los paisajes de lo posible. Nos encontramos entre el colapso y la sostenibilidad. Y el Arte pueda ayudarnos a mitigar el primero y decantar la balanza hacia la segunda.

Imaginémoslo, veámoslo: hagámoslo posible…
Transición

Arte y cambio climático en simposio

Sensibilizar en torno al problema del cambio climático. Ese es uno de los objetivos que se han marcado naturalistas y geógrafos. Y para ello los expertos han reclamado ayuda a los artistas y gestores de instituciones culturales. “La ciencia y el arte son dos formas de conocimiento complementarias que se necesitan la una a la otra para dar cuenta de la complejidad del problema”, ha destacado María Novo, catedrática de la UNED y coordinadora de la Cátedra Unesco de Educación ambiental y desarrollo sostenible celebrada en la Fundación Ramón Areces.

En este sentido, la experta ha recordado que el cambio climático “genera mucha incertidumbre”. Así, el valor del arte, que “permite movilizar procesos emocionales y creativos que ayudan a sensibilizar a la ciudadanía”, podría ser de gran ayuda para este conflicto. Al mismo tiempo, Novo ha destacado que el arte “también permite imaginar otros mundos posibles, orientados por la idea y las prácticas de un desarrollo sostenible”.

“Es necesario cambiar de rumbo y aprender a gestionar la incertidumbre. Es algo necesario y urgente. Esto se hace especialmente sensible en lo que afecta a los políticos y gestores, pero también a la ciudadanía, sin cuya participación es imposible desarrollar las transformaciones necesarias para la adaptación y mitigación del cambio climático”, ha añadido la catedrática de la UNED.

Continuando con esta línea de colaboración con los artistas, la historiadora del arte Cristina Guedán, del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, ha destacado que si este colectivo “se plantea colaborar con sus obras a lanzar un mensaje claro y directo sobre la importancia real del cambio climático” tendrá un gran valor.


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