martes, 11 de diciembre de 2018

Un ladrillo de hongos (Philip Ross)

Credit: Philip Ross.

Philip Ross is an artist and lecturer at Stanford University who focuses on an unlikely sustainable design element: mushrooms. After years of growing mushrooms, Ross has learned that there’s far more than meets the eye to mycelium — the extensive and tangled network of rootlike fibers that grow beneath the ground. According to our fungus expert, when left to dry the mycelium can become an excellent raw material for various constructions. For instance, Ross used the mycelium to fashion bricks out of.








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ZME Science

http://www.mycoworks.com/

domingo, 9 de diciembre de 2018

Gilets




Gilets jaunes, Gilets verts, on est tous en colère" : plus d'un millier de personnes ont défilé samedi à Paris dans le cadre d'une "marche pour le climat" pour lancer un cri d'alerte sur l'"urgence sociale et climatique". Le parcours de cette marche, organisée notamment par Alternatiba et Les Amis de la Terre en pleine COP24 en Pologne, a été modifié à la dernière minute cette semaine afin d'éviter les potentiels débordements en marge de la manifestation des "Gilets jaunes".

Le cortège, qui devait initialement défiler du Trocadéro au Champ-de-Mars, s'est finalement élancé peu après 14H de la place de la Nation pour rejoindre la place de la République où un concert et des prises de parole sont prévues.
Certains ont des gilets jaunes

"Fin du monde, fin du mois c'est pour nous le même combat", ont scandé les manifestants dont certains portaient le gilet jaune devenu depuis trois semaines l'emblème de la mobilisation, initialement contre la hausse de la taxe carbone avant d'élargir ses revendications à la question du pouvoir d'achat.

"Il faut de la justice sociale pour que les conditions climatiques soient meilleures, on ne doit pas séparer les deux combats contrairement à ce qu'on voulait nous faire croire", a dit à Reuters Alissa, une artiste peintre de 44 ans, arborant un gilet jaune.

"J'étais ce matin au niveau de Saint-Lazare aux côtés des cheminots, on est tous ensemble, on passe sur nos divergences pour plus d'égalité sociale", dit-elle.

Pour Emma, étudiante de 20 ans en développement durable, "tout monde peut être pour le climat, gilet jaune ou pas."

"Si des 'Gilets jaunes' ont envie de marcher pour le climat, c'est encore mieux et on les accueille avec plaisir. Sans changement social, on n'aura pas de changement climatique il y a une convergence entre les deux luttes", ajoute-t-elle. "Il y en a qui ont la conscience écologiste mais qui au 15 du mois n'ont plus rien et qui se disent 'l'important c'est la survie et pas de protéger le climat'".

Il s'agit de la troisième édition du mouvement "Rise for climate" (Debout pour le climat) qui organise chaque mois depuis septembre des marches citoyennes dans le monde entier afin d'accentuer la pression sur les dirigeants internationaux.

La tribune

En ce moment, aucun sujet ne polarise autant que les questions environnementales. A l'heure où les politiciens semblent davantage guidés par des considérations économiques, les citoyens sont certes désenchantés, mais ils tentent de prendre les choses en main. Les mobilisations citoyennes parviendront-elles à réaliser le renouveau des démocraties européennes ?

Les mobilisations citoyennes parviendront-elles à réussir ce que nos dirigeants politiques échouent à réaliser, le renouveau des démocraties européennes, en particulier sur la question du changement climatique ? Une urgence que les gouvernements négligent, y compris ceux qui la présentent comme une priorité. Pour pallier cette défaillance, une part de la société civile tente de prendre elle-même les choses en main. Mais ces mouvements sont-ils en mesure de compenser l'inertie politique générale ? Avant le début de la COP24, le 3 décembre 2018 à Katowice en Pologne, Annette Gerlach en débat avec ses invités : l'économiste Julia Cagé, la chercheuse en durabilité urbaine Lena Bendlin, le photographe Mathieu Asselin, la militante pour la cause climatique Luisa Neubauer, ainsi que le sociologue Albert Ogien.



Arte


Frontera


Versionadas



Desde la aparición del cine, por la propia condición de este, miles de imágenes icónicas han permanecido en nuestra memoria creando lo que Edgar Morin llamaría Imaginario Colectivo.

Esta memoria visual también está repleta de imágenes violentas, ya que la violencia forma parte de la cotidianidad, lo que es reflejado por el cine.

De este modo, el discurso fílmico desarrolla un papel central en el proceso de visibilización y articulación de un discurso sobre la violencia de género debido al rol crucial del cine en la producción de significados, valores, e ideología. Y es que está ampliamente demostrado que el relato audiovisual, ficción o no ficción, educan, crean referentes y patrones de conducta.

La convocatoria se estructura en torno a tres películas que consideramos referentes en la violencia de género y en el lenguaje cinematográfico contemporáneo.

>> Irreversible (2002) del cineasta argentino Gaspar Noe y considerada película de culto, muestra, en orden cronológico inverso, la búsqueda de dos hombres para vengar una brutal violación.

>> La teta asustada (2008) de Claudia Llosa narra una violencia silenciosa, distinta pero no menos potente.

>> Holiday (2018) de la cineasta danesa Isabella Eklöf serpentea entre la violencia explícita y la delicadeza estética.

Versionadas

sábado, 8 de diciembre de 2018

Abrazar vida

La subordinación de la mujer al hombre es necesaria para que el engranaje capitalista siga funcionando, para que se encarguen de los cuidados, esas tareas necesarias para la vida que no se hacen solas.

El pensamiento que sostiene este modus operandi contrapone, en pares opuestos (y jerárquicos) la cultura a la naturaleza; la autonomía a la dependencia; la razón a la emoción; lo público a lo privado; lo masculino a lo femenino. Como que no hubiera nada más y no pudiéramos decir que todo es relativo y no blanco o negro. Aunque existe, como dicen las Mujeres de Negro, una tercera vía entre matar y morir: la vida. Y es precisamente la vida lo que el ecofeminismo pone en el centro.

Las mujeres Chipko abrazaron los árboles en la década de los 70 para defender robles y rododendros de una gran multinacional que presentaba, seguramente, una abultada cuenta de beneficios. Las mujeres campesinas, conscientes de que se trataba de una lucha por la vida, por la suya y la de sus seres queridos, se abrazaban a los árboles para evitar que fueran cortados.

Para ellas no eran miles de metros cúbicos de madera (destinados a la explotación forestal), sino leña para calentarse y cocinar, forraje para sus animales, materiales para sus casas, la sombra,… Según la lógica del mercado, en aras de máximo beneficio, lo importante es la madera a explotar y no la vida de las personas. Las mujeres del movimiento Chipko no estuvieron de acuerdo y defendieron su territorio y su futuro.

El mantenimiento de la vida es el espacio de encuentro entre feminismo y ecologismo, en el que podemos construir propuestas y alternativas para la transformación social. Pero, ni todo feminismo es ecologista y, ni mucho menos, todo ecologismo es feminista. Defender la vida, la del planeta y la de quienes lo habitan es el punto en el que ambos movimientos se encuentran, para como bien dice Yayo Herrero “comprendernos mejor como especie y tomar conciencia de la inviabilidad de la vida humana desgajada de la tierra y desconectada del resto de las personas”.

Nuestra civilización está en crisis y toca elegir entre el abismo o habitar este planeta de otra forma, una en la que la sostenibilidad de la vida esté en el centro. Las alternativas que lleven a esos otros mundos posibles tienen que enfrentarse a ambos sistemas de dominación, capitalismo y patriarcado. Un mundo capitalista en un escenario de recursos escasos significa cada vez más gente obligada a sobrevivir con medios muy por debajo de lo necesario para lo que se puede considerar buen vivir. Por otro lado, si las alternativas no son feministas no podrán ni poner la vida en el centro y seguirán explotando, de diversas maneras, a la mitad de la población del planeta que seguirá sosteniendo la vida, en condiciones cada vez más precarias y sobretodo menos libres.

Ya lo dijo Ynestra King “Desafiar al patriarcado actual es un acto de lealtad hacia las generaciones futuras y la vida, y hacia el propio planeta”.

EFE verde

viñeta


nytimes

Cine y medioambiente

Blog dediacdo a cine y medio ambiente: enlace
©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

La presencia del medio ambiente en el cine

El cine no solamente ha puesto en contacto al hombre con la naturaleza, los paisajes exóticos y el documental de naturaleza, sino que además ha sido, y sigue siendo en ocasiones, militante activo en la lucha por la defensa del medio ambiente. Además, el cine ha sido desde su nacimiento, el más poderoso vehículo de transmisión de conocimientos y de culturas, aportando a sus espectadores infinitas posibilidades de encuentro con paisajes, naturaleza, lugares y costumbres.

Desde que en 1922, en Nanuk el esquimal, Robert Flaherty, expuso la difícil relación entre el hombre y su entorno natural, abriendo así el campo de la cinematografía al cine etnográfico, el mundo se llenó de películas defensoras de costumbres exóticas y más tarde entró en el mundo de la defensa de los pueblo, de los valores culturales y de la defensa del mundo.

En el cine español de los últimos años, algunos directores se han aproximado al tema: Tasio (1984), de Montxo Armendáriz, Lo más natural (1990), de Josefina Molina, La nave de los locos (1996), de Ricardo Wullicher, Las ratas, de Antonio Jiménez-Rico, basada en la novela del mismo nombre de Miguel Delibes, obra que explora en la relación entre los animales y los humanos y La lengua de las mariposas (1999), de José Luis Cuerda cuyo guión lo realizó Manuel Rivas, experto en medio ambiente.

Educomunicación

Mirada astrofísica



En cualquier caso, la Astrofísica avanza gracias a la observación continua del cielo y a la construcción de instrumentos cada vez más sensibles que permiten ver más profundo. En el fondo, lo que queremos es obtener la mayor cantidad de luz posible, porque es precisamente en esos rayos de luz donde tenemos codificada la información que usamos para calcular distancias astronómicas, movimientos, composición química y otras propiedades. Y la luz no se limita sólo a los colores que nuestros ojos ven, sino a todos los “colores” que existen en la Naturaleza, desde los energéticos rayos gamma a las difusas ondas de radio, pasando por los rangos de rayos X, ultravioleta e infrarrojo.


Mucha de la investigación puntera en astrofísica reciente se está centrando en observar el Universo en colores del infrarrojo (esto es, “luces” más rojas que nuestro rojo). Precisamente el próximo gran telescopio espacial, el James Webb, que NASA espera lanzar para 2021, estará optimizado para observar el universo infrarrojo. Es ahí donde podemos ver con detalles la formación de estrellas y planetas y detectar las galaxias más lejanas y primitivas. Observar en colores del infrarrojo posee una característica muy importante para los astrofísicos: la luz infrarroja se afecta muy poco por el polvo y el gas interestelar.


Cuando usamos los colores ópticos (con los que vemos nosotros) estamos mirando a través de una “niebla continua” (el gas y polvo de las galaxias), pero esa niebla desaparece casi completamente cuando miramos en colores infrarrojos. El caso más evidente es observar regiones de formación estelar en nuestra Galaxia. Las imágenes convencionales (colores ópticos) muestran un amasijo de gas y polvo con algunas estrellas (normalmente muy enrojecidas por culpa de esta “niebla”). Usando las “gafas” que proporciona mirar en infrarrojo encontramos en la misma región montones de estrellas, algunas dentro de la nebulosa, otras incluso mucho más lejos. Es así, usando la luz infrarroja, como analizamos con detalle lo que ocurre en las partes internas de la Vía Láctea.



Naukas

martes, 4 de diciembre de 2018

Léopold S. Senghor


QUERIDO HERMANO BLANCO

Querido hermano blanco,
cuando yo nací, era negro,
cuando crecí, era negro,
cuando estoy al sol, soy negro,
cuando estoy enfermo, soy negro,
cuando muera, seré negro.

En tanto que tú, hombre blanco
cuando tú naciste, eras rosa,
cuando creciste, eras blanco,
cuando te pones al sol, eres rojo
cuando tienes frío, eres azul
cuando tienes miedo, te pones verde,
cuando estás enfermo, eres amarillo,
cuando mueras, serás gris.

Así pues, de nosotros dos,
¿quién es el hombre de color?

Léopold Sédar Senghor


Senghor llegó a Francia en 1928, iniciando así lo que él llamaría sus «dieciséis años errantes». Comenzó sus estudios en la Sorbona, pero decepcionado entró, gracias a la ayuda del diputado de Senegal Blaise Diagne, en el liceo Louis-le-Grand, donde preparó el concurso de entrada en la École normale supérieure. Allí frecuentó la compañía de Paul Guth, Henri Queffélec, Robert Verdier y Georges Pompidou. Fue también allí donde encontró por primera vez a Aimé Césaire.

Durante su época de estudiante creó, junto al martiniqués Aimé Césaire y al guayanés Léon Gontran Damas, la revista L'Etudiant noir, en 1934. En esas páginas expresó por primera vez su concepto de la negritud, noción introducida por Aimé Césaire, en un texto titulado “Négrerie”. Fue el primer profesor «negro» que impartió clases de lengua francesa en Francia.

Mientras representaba a Senegal en la Asamblea nacional francesa, junto a Lamine Guèye (también socialista, pero que votó contra la huelga de ferroviarios de la línea Dakar-Níger que paralizó la colonia), él la apoyó, y consiguió con ello una enorme popularidad. Envalentonado con su éxito, el año siguiente dejó la sección africana del SFIO francés, que había sostenido financieramente en gran parte el movimiento social al que pertenecía, y fundó el Bloc Démocratique Sénégalais, que ganó en las elecciones de 1951.

Fue uno de los impulsores de la Federación de Malí junto a Modibo Keïta y llegó a la presidencia de la Asamblea Federal. Tras el desmembramiento de la Federación de Malí y la independencia de Senegal en agosto de 1960, se convirtió en el primer presidente de la República de Senegal, tras las elecciones del 5 de septiembre de 1960.

Wiki

lunes, 3 de diciembre de 2018

Premio Lux Prize

Tres películas comprometidas, tres películas que invitan a la reflexión. Tres películas que compiten para hacerse con el premio Lux Prize del Parlamento Europeo.


La primera nos llega desde Serbia. "The Other Side of Everything" habla de un apartemento dividido, de una puerta que separa familias que se ignoraron durante 70 años. Y a través de ella de la historia de un país que trata de cerrar sus heridas.

"Lo que hay detrás de esta puerta es la historia de un país que siempre se ha definido por lo que le divide", explica su directora Mila Turajlic. "La película trata de abrir esta puerta, metafóricamente. La única menera para escribir su historia es escribirla de tal manera que podamos mostrar todos estos puntos de vista".

Desde Islandia, nos llega "Woman at War" que narra la lucha de una mujer por el medioambiente, de una Robin Hood contemporánea que se enfrenta a una multinacional del aluminio. Una película llena de acción, de humor y de música.

"Quiere golpear a los chicos malos, hacérselo pagar, hacer daño a los que dominan", dice su director Benedikt Erlingsson. "Ellos son los saboteadores. Así que los sabotea a ellos. Este es uno de ángulos. Pero hay otro: ¿cuándo podemos actuar? ¿cuándo pueden romperse las reglas?"

La tercera película, "Styx", nos habla de una mujer que debe afrontar una situación que la supera. Sóla en su velero, topa con un barco cargado de inmigrantes. Sus llamadas de socorro no obtienen respuesta.

"Lo vemos todo desde su punto de vista", afirma el director austríaco Wolfgang Fischer. "Lo que implica preguntarse: ¿y nosotros? ¿Cómo habríamos reaccionado? ¿Qué opciones tenemos? La idea es platear una pregunta: ¿qué habríamos hecho en su lugar?

El próximo 14 de noviembre se conocerá el ganador de los Lux Prize.

Respeto a las tierras



sábado, 1 de diciembre de 2018

People's seat




This year, one of the seats will be occupied, not by any politician or civil servant, but by “The People”.

But of course, fitting over seven billion people onto a single chair is not without its difficulties. Luckily for us, the UN has identified the perfect man to speak on our behalf. At the opening session of COP24, the soft, soporific tones of Sir David Attenborough will treat the conference’s attendees to a warm fireside (or some electrical, environmentally sustainable alternative) rendition of the concerns of “real people”.

Now, it may be a failing on my part, but I have to confess an almost intuitive distrust of anyone (whether an individual or a group) who claims to speak for the people. To make that claim is to assume a homogeneity and consensus of thought which is as dangerous as it is boring. That distrust grows greater still when that assumption is mixed with the as-yet-undimmed influence of celebrity. Make no mistake about it, while he might not be a likely candidate in the Celebrity Big Brother house, or selling his holiday beach pictures to OK! magazine, Sir David is very much part of that culture which favours mass appeal over expertise, style over substance, and feelings over knowledge.
 
The independent

Attenborough prevé que los efectos de la masificación humana y la contaminación serán visibles en 50 años y que, mientras no se tenga una línea de actuación coordinada por todos los países, la situación en el planeta "no hará otra cosa que empeorar".

La creencia de que será el propio ser humano quien destruya el planeta es un argumento habitual que este naturalista, reconocido defensor del medio ambiente, ha expresado en diversas ocasiones en sus documentales. En sus más de 60 años en activo, ha realizado diversas series centradas en la vida de la Tierra que le han valido multitud de premios fuera y dentro de Reino Unido por su calidad, una forma de trabajar que, según Attenborough, está en peligro de extinción.
El país

David Attenborough deja la BBC para fichar por Netflix a los 92 años: primer vistazo a 'Nuestro planeta' Echando la vista atrás, es fácil encontrarse a uno mismo pensando en qué jóvenes talentos tendrían las puertas de Netflix abiertas para revolucionar la televisión. Pues ahora resulta que ni tanto ni tan calvo. Tras hacerse con los servicios de Martin Scorsese, que estrenará su nuevo trabajo en la plataforma, el último fichaje es el de Sir David Attenborough al frente de su nueva serie documental: 'Nuestro planeta'.
Espinof

It's easy to dismiss efforts like these as little more than tokenistic, especially in the face of denialism by many world leaders. There's only so much shouting into the Twittersphere one can do, after all.

But meetings such as these are where action happens. The 1989 Montreal Protocol is a success story worth keeping in mind, with ongoing reports estimating that the ozone layer's Antarctic bald spot is filling in nicely.

Besides, the costs of inaction are already making life hell for so many. Climate change is no longer just about our children's future. It's our own voices that need to be heard.

Attenborough's address is just the start of a UN effort to reach out through social media and connect with the public on climate change, with an 'ActNow' Facebook messenger bot posed to offer suggestions on how everyday folks like you and I can make a difference.

For some people, these kinds of small, personal efforts are where the revolution starts. Turning off lights, cycling to work, and eating less meat are the changes many people want to see in the world.


But really, the average citizen shouldn't have to shoulder the guilt of a warming world.

The kinds of complex actions that matter will require big decisions. Incur big costs. Demand big investments. The kinds that can only be made by big leaders, who run governments and industries.

Sciencealert

COP24

COP24 is the informal name for the 24th Conference of the Parties to the United Nations Framework Convention on Climate Change


The Polish presidency plans to focus its message on three key themes:
Technology - development of climate-friendly modern solutions, such as electromobility;
Man - solidary and just transition of industrial regions;
Nature – supporting achieving climate neutrality by absorbing CO2 by forests and land, or by water management.

The “People’s Seat” initiative combines digital technology, polling and the involvement of passionate climate change advocates, like Sir David Attenborough, to deliver messages about the need to act on climate change - and to engage people in the growing movement to take climate action.

The initiative comes not long after the UN’s Intergovernmental Panel on Climate Change sounded the alarm bells with its special report on 1.5 degrees of global warming, warning that the world is headed towards a warming of over 3 degrees Celsius with current pledges under the 2015 Paris Climate Change Agreement.

And it comes as governments prepare to finalize the implementation guidelines of the Paris Agreement at COP24 in Poland and to discuss ways to raise ambition so that its goals can be achieved.

Sir David Attenborough, who will deliver the People’s Seat Address at COP24, based on inputs gathered in the lead-up to the conference, said this was a major opportunity to step up climate action at all levels of society.

“We all know climate change is global problem – and for that it requires a global solution.
This is an opportunity for people from across the globe, regardless of their nationality or circumstances, to be part of the most important discussion of this century; the unprecedented action needed to reach the Paris Agreement targets.

I encourage everyone to take their seats and to add their voice so that the People’s Address truly represents a mix of voices from across the world.”


La COP24 ha de ser un éxito

El titular de la ONU se mostró muy complacido de que Francia y China se hayan reunido para reafirmar “su compromiso, dedicación y liderazgo” con el medio ambiente justo antes de que empiece el lunes la cumbre climática en la ciudad polaca de Katowice, conocida como COP24.

“Tenemos que crear en Katowice el impulso necesario para que la comunidad internacional demuestre una mayor ambición, sobre todo cuando en 2020 se han de renovar los compromisos contraídos en París, a fin de asegurarnos de que somos capaces de lograr que el aumento de la temperatura en el mundo hasta finales de siglo sea claramente inferior a 2 grados y se acerque lo más posible a 1,5 grados”, destacó.

Guterres destacó la necesidad de alcanzar un acuerdo en las directrices para la aplicación del Acuerdo de París y de realizar “un gran esfuerzo” que asegure de que los compromisos contraídos con respecto a la financiación van “en la dirección correcta”.
Pérdida de confianza

Posteriormente, en una sesión del G20 sobre la economía mundial, el futuro del trabajo y el empoderamiento de la mujer, el titular de la ONU advirtió de la creciente y preocupante desconfianza entre los pueblos y las instituciones democráticas, como los parlamentos y los gobiernos. Esa desconfianza alcanza también a las instituciones internacionales, poniendo en peligro el multilateralismo.

Ese recelo procede principalmente de los “perdedores de la globalización”, por lo que llamó a los líderes mundiales a garantizar que sus ciudadanos se beneficien de los avances tecnológicos y científicos, el comercio mundial y la integración económica.

ONU



Miles de estudiantes australianos protestaron hoy contra la política gubernamental frente al cambio climático, después de que la ONU señalara que Australia es uno de los países que incumplirá su compromiso pactado de reducción de gases contaminantes para el 2030.

La manifestación "Huelga por la Acción Climática" está inspirada por la estudiante sueca Greta Thunberg, quien pidió acciones contra el cambio climático en el marco de las elecciones de su país en septiembre pasado.


EFE verde

martes, 27 de noviembre de 2018