martes, 30 de enero de 2018

Día de la paz

El Día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP) fue declarado por primera vez en 1964. Surge de una iniciativa pionera, no gubernamental, independiente, y voluntaria de Educación No-violenta y Pacificadora del profesor español Llorenç Vidal. Su objetivo es la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz. En este día, los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión El DENIP fue reconocido por el Ministerio de Educación y Ciencia, mediante la Orden Ministerial del 29 de noviembre de 1976. El día 30 de Enero se conmemora además la muerte del líder nacional y espiritual de la India, el Mahatma Gandhi, el 30 de Enero de 1948, asesinado a tiros por un fanático hinduista.

El lema de este día es:

'amor universal, no-violencia y paz. El amor universal es mejor que el egoísmo, la no-violencia es mejor que la violencia y la paz es mejor que la guerra'.

lunes, 29 de enero de 2018

I am not your negro




El escritor James Baldwin cuenta la historia del movimiento afrocamericano en la América moderna, a modo de extensión de su libro sin terminar "Remember This House". Raoul Peck, director del documental, reflexiona sobre lo que supone ser negro en la América actual y lo que fue en décadas anteriores. Malcolm X, Medgar Evers y Martin Luther King Jr son algunos de los ejemplos que utiliza para realizar esta comparativa a través de los tiempos.

Culturainquieta



domingo, 28 de enero de 2018

Glucosinolatos

A principios del siglo XIX fueron descritos unos compuestos azufrados presentes en determinados vegetales, los cuales representaban la base fundamental de varias dietas tradicionales a lo largo del mundo, las denominadas como crucíferas (Brassicaceae). Dentro de este grupo de plantas se incluyen algunas de gran interés agronómico y económico, como las del género Brassica: la coliflor, el brócoli, las coles de Bruselas, el repollo (Brassica oleracea), la colza (Brassica napus) o el nabo (Brassica rapa). A parte de tener en común una serie de características botánicas que hacen que pertenezcan a la misma familia vegetal, todos estos cultivos acumulan estos compuestos químicos con azufre: los glucosinolatos.

Los glucosinolatos presentan una estructura química general un poco compleja y con diferentes partes. Por un lado, su síntesis parte de un aminoácido (molécula que forma las proteínas) al cual se le une una glucosa sulfatada y un átomo más de azufre rodeado de oxígeno, mediante numerosas reacciones y modificaciones físico-químicas.

La aparición evolutiva de los glucosinolatos en determinados grupos de plantas ocurre gracias a la ventaja competitiva que les confieren como compuestos anti-nutricionales, nematicidas, fungicidas y herbicidas, protegiendo a la planta de numerosos posibles enemigos. Pero para que los glucosinolatos sean realmente útiles requieren de una “activación” por enzimas mirosinasas, que van a romperlos y liberar los verdaderos compuestos funcionales. Dentro de las células vegetales, los glucosinolatos y las mirosinasas se encuentran aislados los unos de los otros en compartimentos separados, generalmente vacuolas (orgánulos de almacenamiento de fluídos celulares), por lo tanto, hasta que no se produce un daño en los tejidos vegetales y la ruptura de sus células, por el ataque de un insecto, por ejemplo, sustrato y enzima no podrán unirse y liberar los compuestos tóxicos que la planta necesita para defenderse.

En el caso de los insectos y otros animales herbívoros que se alimenten de estas plantas, serán los isotiocianatos los compuestos tóxicos que les causen daño, al secuestrar uno de los componentes principales en el metabolismo de los animales, el glutatión. Aunque algunos insectos han logrado esquivar esta toxicidad vegetal, al liberar proteínas en su saliva que impiden la unión de las mirosinasas a los glucosinolatos y, por lo tanto, la formación de los isotiocianatos tóxicos. Algunos ejemplos de estos insectos podemos encontrarlos en la polilla de la col (Plutella xylostella) o el áfido del nabo y la mostaza (Lipaphis erysimi).

Frente a enfermedades causadas por microorganismos el mecanismo de defensa por parte de la planta cambia un poco. En este caso, una vez la planta reconoce la presencia de un patógeno en sus tejidos, actúa una mirosinasa especial que se encuentra libre en la célula, pero inactiva, la cual se unirá a los glucosinolatos almacenados produciendo su hidrólisis hacia componentes tóxicos antimicrobianos que la célula liberará al exterior.

Jorge Poveda Arias

miércoles, 24 de enero de 2018

El peor de los cambios


Campaña publicitaria Greenpeace: el peor de los cambios

"2018 va a ser un año clave para frenar un cambio climático cada vez más visible y presente en nuestras vidas. Por eso, junto a estos deseos, Greenpeace propondrá una serie de soluciones y reclamará el compromiso de políticos, ciudadanía y empresas para evitar la mayor amenaza a la que se enfrenta el planeta". Con esta campaña, Greenpeace quiere apelar a la necesidad de cambiar a mejor para evitar el peor de los cambios.

martes, 23 de enero de 2018

lunes, 22 de enero de 2018

Microplásticos




Las microesferas son pequeñas piezas de plástico empleadas en una variedad de productos para el hogar, incluyendo cosméticos o detergentes, para añadir función exfoliante o para dar color y textura. Pueden estar fabricadas en distintos tipos de plástico como polietileno (PE), polipropileno (PP) o poliestireno (PET). Su tamaño tan reducido (inferiores a 5mm) hace que no queden atrapadas por los filtros de las depuradoras y llegan directamente al mar.

Se estima que 8 millones de toneladas de plástico entran en el océano cada año. Entre 2002 y 2013, la producción anual de plástico a nivel mundial aumentó casi un 50%, pasando de 204 millones a 299 millones de toneladas. Gran parte del volumen de plásticos en los océanos está formado por microplásticos: piezas de plástico inferiores a 5 mm que o bien proceden de la fragmentación de objetos más grandes a medida que se van degradando, o directamente se producen en ese tamaño como en el caso de las microesferas. Los microplásticos son ahora omnipresentes en todos los océanos y se pueden encontrar en la columna de agua, en los sedimentos marinos e incluso concentrados en en el hielo del Ártico.

En su informe Plásticos en el Pescado y el Marisco (2), Greenpeace recopiló y analizó la información científica que evidencia cómo los microplásticos (incluyendo estas microesferas) se están incorporando a la cadena alimentaria. Además, estos plásticos tienen la capacidad de atraer sustancias químicas y de liberarlas, lo que les convierte en una potencial bomba tóxica.

Greenpeace



Tras hallarse contaminación por microplásticos en el agua corriente de países de todo el mundo, los científicos piden una investigación urgente que determine sus consecuencias para la salud.

Llevada a cabo por la organización Orb Media, que compartió los resultados con el periódico the Guardian, la investigación partió de muestras de agua corriente tomadas en más de una decena de países para su análisis científico. En el 83% había contaminación por fibras de plástico.

EEUU lideraba el índice de contaminación con un 94% de muestras contaminadas: las fibras de plástico aparecieron en el agua corriente del Capitolio, de la oficina central de la Agencia de Protección Ambiental de EEUU y de la Torre Trump en Nueva York. Después de Estados Unidos, Líbano y la India tenían los índices más altos.

Los países europeos, entre ellos el Reino Unido, Alemania y Francia, tenían los índices de contaminación más bajos: aún así, llegaban al 72%. El valor promedio de fibras en cada muestra de 500 ml de agua corriente fue de 4,8 en EEUU a 1,9 en Europa.

Los nuevos análisis ponen de relieve el alcance omnipresente de la contaminación por microplásticos en el medioambiente. Estudios anteriores se han centrado principalmente en la contaminación de los plásticos en los océanos, por el que se presume que la gente ingiere microplásticos a través de los mariscos contaminados.

El diario

domingo, 21 de enero de 2018

Einstein/Chaplin




En alguna de sus conversaciones, ambos demostraron su mutua admiración:

Albert Einstein: Lo que más admiro de tu arte, es tu universalidad. Tú no dices una palabra, y sin embargo ... el mundo te entiende.

Charles Chaplin: Es cierto, pero ¡tu fama es aún mayor! El mundo te admira, cuando nadie te entiende.


Once when Einstein was in Hollywood on a visit Chaplin drove him through the town. As the people on the sidewalks recognized two of their greatest, if very different, contemporaries, they gave them a tremendous reception which greatly astonished Einstein. “They’re cheering us both,” said Chaplin: “you because nobody understands you, and me because everybody understands me.” There was a good-humoured pride in his remark, and at the same time a certain humility as at a recognition of the difference between ready popularity and lasting greatness.

miércoles, 17 de enero de 2018

En este país todo es corrupción


Álvaro Carmona vuelve a El Intermedio con un rap de Francisco Correa en el que pide su libertad con versos desternillantes: "No soy malo ni egoísta, si cojo dinero negro es porque tampoco soy racista". "Me equivoque en comprar payasos a Ana Mato porque en Génova ya había payasos para rato", lanza.

domingo, 14 de enero de 2018

viernes, 12 de enero de 2018

Aerogenerador de bajo coste

La startup India Avant Garde Innovations ha diseñado y desarrollado un aerogenerador de bajo coste que puede generar 3-5 kWh de electricidad al día. Una pequeña turbina eólica adecuada para áreas residenciales, comerciales o agrícolas.

Muchas zonas de la India siguen estando todavía en la oscuridad, sin acceso a la red eléctrica comercial. Para una gran parte de la población India, la electricidad hoy día sigue siendo un sueño lejano.

Pero dos hermanos quieren hacer que esta crisis de energía en la India sea una cosa del pasado. Han desarrollado una nueva solución para llevar energía renovable a los hogares indios, eliminando la pobreza energética.

Ecoinventos

jueves, 11 de enero de 2018

45 cerebros y un corazón



Ocho décadas enterrados en una fosa no han bastado par hacerlos desaparecer. Como si el destino quisiera haber puesto su granito de arena en una suerte de victoria poética. El franquismo logró silenciar con represión las ideas durante cuarenta oscuros años, pero no ha logrado borrar de la historia ni las ideas ni algunos de los cerebros que las contenían y que decidió atravesar con un balazo para imponer su dictadura.

El antropólogo-forense Fernando Serrulla ha confirmado hoy el hallazgo de 45 cerebros y un corazón entre los 104 cadáveres de una fosa de la Guerra Civil en el monte de La Pedraja (Burgos), donde parecen haberse conservado, en contra de lo habitual, por las condiciones de humedad y de tipo de suelo.

Serrulla, autor de un estudio científico sobre tres de los cerebros hallados entre los restos de la fosa, ha señalado que estas partes blandas y grasas se han conservado "de forma atípica" y cree que esos restos deberían ser considerados "Patrimonio Científico Mundial".

El forense, en una noticia adelantada por El País, explicaba que se trata de restos encontrados entre los cadáveres que se exhumaron de la primera fosa excavada en el monte de La Pedraja, en agosto de 2010.

Ha recordado que en el momento de la exhumación ya concluyeron que el cerebro de algunos cadáveres estaba conservado, aunque había quedado en la sexta parte de su tamaño al perder el agua y su peso había pasado de 1,2 o 1,5 kilos, que es la media habitual en los humanos actuales, a unos 50 gramos.

Público

100 años de la "gripe española"

¿Robots libres?



¿puede ser libre una máquina computacional?

...Con lo que llevamos dicho la respuesta es inmediata. Ser libre es, de modo radical, tener la facultad de autodeterminación, es decir, la capacidad de proponerse uno mismo sus propios planes, objetivos y metas. Puesto que una máquina computacional tiene un objetivo que no se ha dado a sí misma y que no puede cuestionar… no hace falta decir más: una máquina computacional no puede ser libre, porque el concepto de libertad es contradictorio con el concepto de máquina computacional o algorítmica, y con el concepto más general de máquina. Para ser libre tendría que dejar de ser una máquina y adquirir autoconciencia, algo a lo que la ciencia ficción nos tiene muy acostumbrados, pero no por eso es necesariamente factible. Obviamente, esos robots que desobedecen las órdenes de sus dueños no hacen más que obedecer, en un nivel más profundo, a sus programadores. La autodeterminación, por su misma definición, queda fuera del paradigma computacional clásico, es decir, de la concepción clásica de máquina algorítmica: la libertad no es una función computable.

Esto no es una dificultad tecnológica de hoy día que será superada con el tiempo, es una dificultad conceptual para cualquier máquina de cualquier tiempo, porque lo esencial de una máquina no es estar hecha de engranajes y circuitos eléctricos, sino haber sido diseñada con una determinada finalidad, a la que tiene que obedecer forzosamente. Una máquina no puede decidir qué objetivos quiere perseguir, porque dejaría de ser una máquina. Que es precisamente lo que les pasa a los robots que se hacen humanos en la ciencia ficción: los replicantes de Blade Runner ya no son robots, son humanos, aunque sea en una forma de humanidad que nos desconcierta y no sabemos precisar bien.

Atención, no estoy diciendo que sea imposible fabricar seres inteligentes y libres, tan solo que, si algún día lo logramos, no serán propiamente “máquinas computacionales”. Quizás en un futuro indeterminado seamos capaces de producir en el laboratorio un tipo de robots no algorítmicos (no dirigidos hacia un fin dado) que propiamente puedan ser calificados como autoconscientes, capaces de hacer “lo que les dé la gana”, de proponerse sus propios objetivos; pero seguramente no sería adecuado seguir llamándolos robots. Serían “humanos” en el sentido de autodeterminados, verdaderamente libres, aunque quizás su estructura física (¿biológica?) fuera muy diferente a la nuestra. Pero, ¿de qué serviría esto? ¿Para qué fabricar máquinas que no harán lo que queremos, sino lo que les dé la gana? ¿En qué sentido puede decirse que siguen siendo máquinas?

Gonzalo Génova






miércoles, 10 de enero de 2018

Azúcar y superbacterias

Entre todas las bacterias conocidas, hay una que hace honor a su nombre por razones que ni siquiera sospecharon sus descubridores. En 1935, Elizabeth O’Tool e Ivan Hall, de la Universidad de Colorado (EE UU), estaban investigando cómo las bacterias colonizan los intestinos de los bebés pocas horas después de nacer. En las heces de un recién nacido se toparon con un microbio alargado y cabezón, con forma de cerilla. Fue muy complicado aislarlo y criarlo en el laboratorio, de ahí su nombre, Clostridium difficile.

En la actualidad, lo difícil es librarse de este patógeno, especialmente en los hospitales. Como descubrieron O’Tool y Hall, C. difficile coloniza los intestinos y produce diarreas severas que, en los pacientes más debilitados, pueden causar serias complicaciones de salud e incluso la muerte. A principios de la década de 2000 emergieron variantes especialmente virulentas de estas bacterias. Su incidencia ha aumentado desde entonces en Europa y EE UU hasta convertirse en la principal causa de diarrea asociada al consumo de antibióticos y ser responsable de casi el 50% de las infecciones intestinales en hospitales en la UE. Una de las explicaciones de este problema sanitario es la aparición de variantes resistentes a algunos antibióticos. Pero en la naturaleza es raro que un evento así tenga una sola explicación, así que debe haber otras razones por las que la C. difficile se ha vuelto tan insidiosa, aunque la dificultad para estudiarla en el laboratorio sigue dificultando identificarlas.

Un estudio publicado en Nature apunta a otra posible razón, el azúcar añadido de los alimentos. Los investigadores han analizado el genoma de dos variantes muy virulentas de esta bacteria a las que se achacan muchas epidemias hospitalarias. Ambas surgieron en Norteamérica entre 2000 y 2003. Las dos, demuestra ahora el nuevo estudio, han desarrollado sus propios mecanismos genéticos para alimentarse de trehalosa, un tipo de azúcar que se usa como aditivo en la pasta, el helado o la carne picada, cuando le faltan otras fuentes de nutrientes. Todas las C. difficile florecen si se las alimenta con glucosa pero cuando se pasa a trehalosa, solo la variante epidémica sobrevive.

El País


Gram positivo

Resistencia a microorganismos por países

Il y avait un jardin