sábado, 6 de enero de 2018

Un latido universal




La película documental muestra en las pantallas un viaje, una experiencia, que permite ver y sentir algunas claves para los momentos de cambio y transformación de la actualidad.

Desde una actitud creativa, en confianza, para transformar esta crisis, esta búsqueda de valor, en una historia de AMOR. A través de la experiencia del guión inverso, en la que todo transcurre a través de un hilo conductor.

Una persona llega a un callejón sin salida y establece un compromiso, seguir a su corazón le lleve donde le lleve, pase lo que pase, vea lo que vea.

Una aventura para descubrir si hay algo más allá de “algunas normas sociales” que además en ocasiones van en contra del corazón.

Seguir ese compromiso lo lleva a desvelar más de lo que hubiese podido imaginar.

¿Será posible?




domingo, 31 de diciembre de 2017

Buena entrada de año



Dibujos de Dran


«Día de Año Nuevo…
¡Todo florece!
Yo me siento igual».
    Issa Kobayasi


El primer sueño:
lo he guardado en secreto
y he sonreído
      Shôu-o

Con pan caliente,
la primera visita
de Año Nuevo.
    Jorge Braulio Rodríguez





Cooperación es desarrollo



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Las fiestas de fin de año llevan una fuerte carga de alimentos en las costumbres de todo el mundo, donde por lo general las carnes ocupan el mayor volumen en el plato. Sin embargo en los últimos años los movimientos alimentarios en defensa de los animales están desarrollando una interesante variedad de platos típicos de las celebraciones, que sustituyen la carne con alternativas igualmente proteínicas y deliciosas.

En Bolivia la mayoría de estos movimientos son vegetarianos, veganos o personas que están cambiando su alimentación reduciendo el consumo de carne progresivamente, estos últimos llaman la atención porque son en su mayoría jóvenes que, impresionados por el maltrato animal sistemático, adoptan políticas de vida que se desmarquen de la cadena alimenticia mercantil depredadora. Claro, aquí todos dirán que en la naturaleza los depredadores son parte del equilibrio cósmico para evitar las sobrepoblaciones dentro del círculo vital de interdependencia entre las especies, además de que los humanos necesitamos comer carne para vivir. Sí, muy bien, pero los humanos hemos destruido ese círculo ocasionando desequilibrios absolutamente incoherentes con nuestras propias esperanzas de vida.

Una picana navideña lleva varios tipos de carne: pollo, res, cerdo y cordero, pero en la época que nació este plato típico las familias criaban estos animales. Hoy, que casi todos hemos olvidado esta crianza, acudimos a las tiendas y mercados para comprar carnes por kilo, haciéndonos parte activa de una red de daños progresivos, ya que se necesitan cerca de 15.000 litros de agua para producir cada kilo de carne vacuna,de manera que las fiestas del amor y la paz, que aumentan en un 45% el consumo de carnes, no dejan nada que celebrar a la naturaleza.

Solo en la Amazonía, nuestro gran pulmón planetario, se pierde por día un área equivalente a 4.500 estadios de fútbol, que se quema para sembrar sujo, un pasto traído de África para alimentar al ganado vacuno que, a su vez, produce por día miles de toneladas de estiércol que emite metano, el gas de efecto invernadero más contaminante que el dióxido de carbono, que sobrecarga la atmósfera contribuyendo al calentamiento global mucho más que una fábrica. Es decir, además de eliminar el bosque que regula el clima a nivel planetario, nos otorga agua, aire y hábitat para millones de especies y algunos grupos humanos no contactados, colocamos en su lugar ganado altamente emisor. Por otro lado también se está tumbando bosque para sustituirlo por millones de hectáreas de monocultivo de soya destinada al mercado internacional que produce alimentos para engordar pollos y vacas criadas en las potencias asiáticas.

Katherine Fernandez

viernes, 29 de diciembre de 2017

Fake news


El diccionario de Oxford elegía el pasado noviembre el término “fake news” como la palabra el año 2017. Un aumento del 365% en su uso, según los responsables del diccionario, justificaba su elección tomando el relevo de “posverdad”, la ganadora de 2016. Su equivalente en español, “noticias falsas”, es también candidata al galardón que otorga FUNDEU.

¿Por qué de repente ese interés por un fenómeno que ha existido siempre? ¿Qué hay de nuevo cuando este año ni siquiera se han sacado de la manga una palabra nueva como “posverdad” para definir a la mentira? Cierto es que el número de emisores de información ha crecido con las posibilidades que, por ahora, ha abierto internet y evidentemente eso ha repercutido en que crezca el número de falsedades publicadas.

Pero también lo es que al mismo ritmo lo han hecho la visibilización de otras realidades y enfoques que quedaban fuera del panorama mediático y han venido a enriquecer, influenciar y tratar de hacerse un hueco en la agenda de temas a tratar. Además ha supuesto que lo publicado, ya sea en medios tradicionales o en redes, pueda ser refutado con gran rapidez, cosa impensable hace años. ¿Por qué quedarnos entonces con las malas noticias?

La razón más plausible parece que tiene que ver con lo difícil que ha sido siempre soltar un privilegio. De otra manera es muy difícil explicar una postura tan beligerante frente a lo que desde un punto de vista democrático es evidentemente un avance. Solo quién ostentaba el monopolio de la verdad y la mentira puede sentirse tan agraviado.

Paradójicamente son ellos, los más beligerantes contra las fake news, de quien parten los dos bulos que han sido los más influyentes del año en nuestro país a la vista de sus repercusiones. Ambos tienen en común la temática de las noticias falsas y el telón de fondo de la cuestión catalana.

La mejor muestra de su influencia es la propuesta realizada por el Partido Popular para que el Congreso debata sobre las medidas a tomar para garantizar la veracidad de las informaciones que circulan por Internet. Teniendo en cuenta los mecanismos que se están planteando, la noticia falsa más peligrosa para la democracia ha sido la supuesta incidencia de las noticias falsas.

El salto

Longitud de onda: Einstein

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Japón


FESTIVAL DE FUEGOS ARTIFICIALES


En los fuegos artificiales, la reacción química que tiene lugar tampoco es un proceso simple, puesto que en ella intervienen elementos químicos variados, así como la humedad, que tendrá efectos significativos en el tiempo de combustión. Y dentro de los fuegos artificiales se encuentran esos ‘polvos metálicos’ que dotan de color y espectacularidad a la pirotecnia cuando estalla en el aire. Cuando tiene lugar la combustión, los diferentes metales producen unos efectos variados, con emisión de energía que varía y con colores diferentes, que nos permite distinguirlos. Así pues, hemos querido enumeran las sales metálicas que pueden encontrarse en los fuegos artificiales y el tono que otorgan a este espectáculo de fuego, pólvora y color.
  • Sales de Estroncio (Sr). Causantes del color ROJO. Entre las que se incluye el nitrato de estroncio, el carbonato de estroncio o el sulfato de estroncio.
  • Sales de Calcio (Ca).Causantes del color NARANJA. Entre las que se incluye el carbonato de calcio, el cloruro de calcio o el sulfato de calcio.
  • Sales de Sodio (Na). Causantes del color AMARILLO. Entre las que se incluye el nitrato de sodio, el oxalato de sodio o la criolita.
  • Sales de Bario (Ba). Causantes del color VERDE. Entre las que se incluye el nitrato de bario, el carbonato de bario, el cloruro de bario o el clorato de bario.
  • Sales de Cobre (Cu). Causantes del color AZUL. Entre las que se incluye el cloruro de cobre, el carbonato de cobre y el óxido de cobre.
  • Combinado de compuestos de Cobre y Estroncio. Causantes del color MORADO.
  • Aluminio (Al) y Magnesio (Mg). Causantes del color plateado.
  • Con Magnesio también se puede obtener un BLANCO que mejora el brillo, al igual que con el Titanio (Ti) y con el Aluminio; por lo que estos tres son muy utilizados en las chispas.

A grandes rasgos, estos son los compuestos químicos que se emplean para darle colorido a los fuegos artificiales.
UV.ES

Incnsct


Asilo por altas temperaturas

El aumento de las temperaturas por el calentamiento global está aumentando las solicitudes de asilo en Europa. Un estudio muestra además que el cambio climático hará que los números de asilados no dejen de subir a lo largo del siglo. Aunque las cifras de los que piden asilo son una pequeña parte del flujo migratorio, muestran como el fenómeno de los refugiados climáticos será un multiplicador de amenazas.

Dos investigadores europeos de la Universidad de Columbia (Nueva York, EE UU) han estudiado las conexiones de factores climáticos con el número de personas que solicitan asilo en la Unión Europea (UE). Hasta ahora, científicos y organizaciones como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) habían alertado de la conexión entre calentamiento y migración. Pero el asilado no huye simplemente del calor, escapa del conflicto, de la revuelta o la guerra. Mostrar una conexión entre asilados y cambio climático es conectar calentamiento con guerras y conflictos.

La primera parte del estudio, que incluye los datos de 103 países de origen, se inicia en el año 2000 y se detiene en 2014, justo antes del estallido de la crisis de los refugiados en 2015. Un aluvión que habría distorsionado sus datos. Publicado en la revista Science, ha encontrado una correlación entre la temperatura en el país de origen en un año dado y el aumento (o reducción) de las solicitudes de asilo al año siguiente.

De media, en el periodo estudiado, pidieron asilo en Europa unas 378.000 personas cada año. De ellas, apenas el 11,4% vio reconocido su estatus como refugiado. Pero, en un dato que puede parecer paradójico, el porcentaje de solicitudes procedentes de zonas con mayores anomalías climáticas que fueron aprobadas se triplicó. Las normas para la concesión de asilo son las mismas todos los años y casi iguales en todos los países europeos, así que este fenómeno solo puede indicar que, de nuevo, el calentamiento aparece como el desencadenante de otros problemas que son los que acaban por obligar a las personas a huir de sus países.

El país

NACIONES UNIDAS — Más de 65 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares, el mayor número desde la Segunda Guerra Mundial; casi 25 millones de ellas son consideradas como refugiados y solicitantes de asilo que viven fuera de su propio país. Sin embargo, esa cifra no incluye a quienes se desplazan debido al cambio climático.
Conforme a la legislación internacional, solo aquellos que han huido de sus países debido a una situación de guerra o persecución pueden clasificarse como refugiados. Quienes se ven obligados a abandonar su hogar debido al cambio climático, o que se van porque el cambio climático les dificulta ganarse el sustento, no pueden solicitar que se les clasifique como tales.

La legislación no les ofrece protección a menos que puedan demostrar que huyeron de una zona de guerra o enfrentan amenazas de persecución si regresan a casa.

¿Por qué nadie propone una nueva legislación?

En primer lugar, los defensores de los refugiados temen que si se renegociara el tratado respectivo, promulgado en 1951, políticos de distintos países intentarían eliminar algunas de las protecciones actuales. En este grupo está incluido el gobierno de Trump, que decidió negar el ingreso a Estados Unidos a ciudadanos de ocho países —incluidos refugiados de Siria y Yemen, que se encuentran en guerra—.

Un grupo de académicos y defensores han trabajado durante dos años en un tratado totalmente nuevo, con categorías aplicables a quienes se ven obligados a desplazarse por distintos motivos, incluso debido a estragos causados por el cambio climático. Michael W. Doyle, un profesor de Columbia que encabeza las acciones para redactar el nuevo tratado, comentó que no espera que se acepte pronto, pero insistió en que es necesario arrancar las pláticas cuanto antes puesto que el número de personas que abandonan su país de origen y terminan en otro donde muchas veces su situación legal no es clara, ha alcanzado cifras récord.
New york times

martes, 26 de diciembre de 2017

sábado, 23 de diciembre de 2017

Edificios de materiales reciclados

Alrededor del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden de los edificios. Por ello, la COP23 (conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), que se ha celebrado en Bonn, ha prestado especial atención a la necesidad de promover la construcción de edificios de energía cero. En este camino hacia la construcción del futuro, marcado por los desarrollos de nuevos materiales, mirar hacia lo viejo será clave para seguir adelante y lograr que, desde este sector, también se avance en el cumplimiento de los objetivos para luchar contra el cambio climático.

Esa mirada a lo viejo, sugerida por Elizabeth Beardsley, consejera del US Green Building Council, pasa por la experimentación con materiales reciclados que permitan sustituir o, al menos, mejorar, clásicos como el cemento, que está detrás de buena parte de la contaminación que genera el sector de la construcción. La producción de estos materiales, y de otros como el acero, consume tal cantidad de energía (y libera tal cantidad de emisiones), que explica por sí misma la urgencia de apostar por alternativas bajas en carbono.

Ecoinventos



Solsticio de invierno


El solsticio de invierno es el evento astronómico en donde nuestro planeta está más lejano del Sol. Es el día mas corto del año y de mayor oscuridad ya que es el instante en que la Tierra esta más inclinada con respecto al Sol y este está en su punto mas bajo en los cielos, a 23 grados sur situado exactamente sobre el Trópico de Capricornio. Como consecuencia la Tierra recibe menos luz. Es la noche mas larga del año. En muchas civilizaciones antiguas y modernas se festeja para convocar el regreso de la luz al mundo oscuro.

La palabra Solsticio viene del latín Sol = el astro y Stitium = estático, detención.
La detención del Sol.

Entre los paganos esta festividad se conoce como Yule, vocablo procedente del nórdico Jul, que significa “rueda”, aunque para la Tradición Caledonia recibe el nombre de Alban Arthan. En los pueblos celtas, tan ligados a los cambios y ritmos de la naturaleza, el Solsticio de Invierno celebraba el nuevo resurgir de la luz y el declive de la oscuridad, y la fiesta se prolongaba durante varios días.
Para la celebración Yule era un símbolo de esperanza que ayuda a comprender que tras de cada fin siempre hay un comienzo nuevo.



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cuidados paliativos

Entorno y cerebro

En las dos últimas décadas, epidemiólogos, endocrinos y otros científicos han descubierto una amenaza peligrosa para el devenir de la Humanidad: los cerebros de los bebés, nacidos desde finales de los años 90 y hasta la actualidad arrojan un índice de inteligencia menor, que los de antes de estas fechas. Los cocientes intelectuales han descendido dos puntos cada década. Los expertos advierten en “Cerebros en peligro”, que la inversión en la curva de la inteligencia puede derivar en la involución de la civilización.