martes, 26 de diciembre de 2017

sábado, 23 de diciembre de 2017

Edificios de materiales reciclados

Alrededor del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden de los edificios. Por ello, la COP23 (conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), que se ha celebrado en Bonn, ha prestado especial atención a la necesidad de promover la construcción de edificios de energía cero. En este camino hacia la construcción del futuro, marcado por los desarrollos de nuevos materiales, mirar hacia lo viejo será clave para seguir adelante y lograr que, desde este sector, también se avance en el cumplimiento de los objetivos para luchar contra el cambio climático.

Esa mirada a lo viejo, sugerida por Elizabeth Beardsley, consejera del US Green Building Council, pasa por la experimentación con materiales reciclados que permitan sustituir o, al menos, mejorar, clásicos como el cemento, que está detrás de buena parte de la contaminación que genera el sector de la construcción. La producción de estos materiales, y de otros como el acero, consume tal cantidad de energía (y libera tal cantidad de emisiones), que explica por sí misma la urgencia de apostar por alternativas bajas en carbono.

Ecoinventos



Solsticio de invierno


El solsticio de invierno es el evento astronómico en donde nuestro planeta está más lejano del Sol. Es el día mas corto del año y de mayor oscuridad ya que es el instante en que la Tierra esta más inclinada con respecto al Sol y este está en su punto mas bajo en los cielos, a 23 grados sur situado exactamente sobre el Trópico de Capricornio. Como consecuencia la Tierra recibe menos luz. Es la noche mas larga del año. En muchas civilizaciones antiguas y modernas se festeja para convocar el regreso de la luz al mundo oscuro.

La palabra Solsticio viene del latín Sol = el astro y Stitium = estático, detención.
La detención del Sol.

Entre los paganos esta festividad se conoce como Yule, vocablo procedente del nórdico Jul, que significa “rueda”, aunque para la Tradición Caledonia recibe el nombre de Alban Arthan. En los pueblos celtas, tan ligados a los cambios y ritmos de la naturaleza, el Solsticio de Invierno celebraba el nuevo resurgir de la luz y el declive de la oscuridad, y la fiesta se prolongaba durante varios días.
Para la celebración Yule era un símbolo de esperanza que ayuda a comprender que tras de cada fin siempre hay un comienzo nuevo.



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cuidados paliativos

Entorno y cerebro

En las dos últimas décadas, epidemiólogos, endocrinos y otros científicos han descubierto una amenaza peligrosa para el devenir de la Humanidad: los cerebros de los bebés, nacidos desde finales de los años 90 y hasta la actualidad arrojan un índice de inteligencia menor, que los de antes de estas fechas. Los cocientes intelectuales han descendido dos puntos cada década. Los expertos advierten en “Cerebros en peligro”, que la inversión en la curva de la inteligencia puede derivar en la involución de la civilización.

martes, 19 de diciembre de 2017

Cómo el teatro piensa ecológicamente

Cómo el teatro piensa ecológicamente: materialidad e imagen, y correrá a cargo de 
Carl Lavery.

Cómo las artes escénicas y de acción son capaces de producir imágenes ecológicas. Se trata de imágenes que no representan la naturaleza per se, sino que, al contrario, son imágenes producidas por la tierra y que la transmiten, son imágenes materiales, imágenes que reverberan y resuenan con la materia. Son también imágenes que en su transmisión nos hacen pensar ecológicamente, imágenes que muestran que el teatro, a pesar del humanismo que llevan enraizado, es siempre terrestre, no humano. Tal aproximación problematiza lo confortable de una intervención de especificidad espacial que asume que la “naturaleza” está de alguna forma ahí fuera, más allá del público, en lo real distinto de lo humano. Articularé este concepto centrándome en el análisis de ejemplos clave de la danza y el arte de acción contemporáneos. Parte de la charla se dedica también a experimentar con una forma de escritura que parte de la práctica geológica de Deleuze y Guattari del pliegue.

Teatros del canal

Let it snow!


jueves, 14 de diciembre de 2017

Desmontando 3 mitos sobre el clima


Thomas Stocker starts by debunking three of the most popular climate change myths. He is one of the leading researchers in the field of climate and regularly advises the UN. At the end of the talk, he shows the way out of climate change: decarbonisation. Thomas Stocker graduated from ETH Zürich in 1987 and held research positions in London, Montreal and New York. Since 1993 he is Professor of Climate and Environmental Physics at the University of Bern. This research group is leading in the reconstruction of greenhouse gas concentrations from polar ice cores and the simulation of past and future climate changes. From 2008 to 2015 he co-chaired Working Group I of the IPCC, the United Nations Intergovernmental Panel on Climate Change.


Durante una visita a Madrid, Stocker subrayó que las acciones que tomamos hoy “influirán en el clima en los próximos quinientos o mil años, es decir, que las decisiones que se toman en la actualidad serán relevantes para las próximas generaciones”. “Estamos quemando combustibles fósiles a una velocidad sin precedentes: 10.000 millones de toneladas de carbono van a parar a la atmósfera por la combustión de carbón, petróleo, gas”, y la deforestación, ambos causantes de las emisiones de CO2 que actualmente se acumulan en la atmósfera “a niveles que no se había registrado en los últimos 800.000 años”.

El científico suizo es uno de los mayores expertos mundiales en paleoclima, una ciencia que estudia cómo evolucionó el clima del pasado basándose en indicadores como los troncos de los árboles o los fósiles marinos. Stocker ha sido uno de los contribuyentes a una de las teorías más reveladoras en cambio climático: la del Palo de Hockey, que basándose en datos paleoclimáticos descubrió que el planeta se había calentado casi un grado en el siglo XX, dando lugar a que el gráfico de evolución de temperatura del último milenio tuviera la forma de ese instrumento deportivo.
deia.com

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Efecto shepard

El efecto Shepard (o escala de Shepard / tono de Shepard) consiste en escuchar el sonido de unas notas que van «subiendo y subiendo» en la escala. Pero aunque parecen no dejar de ir subiendo, octava por octava, en realidad si oyes el vídeo de nuevo… parece que siguen subiendo sin fin; de hecho puedes repetir el efecto hasta el infinito. También existe en versión continua y se denomina escale continua Risset en honor a su inventor.

El efecto lo produce la superposición de las ondas sinusoidales separadas por octavas. Dicen que es como el efecto visual infinito de los dibujos helicoidales de los postes de barbería, como la escalera de M.C. Escher Ascendiendo y descendiendo y que está presente en el Canon a 2, per tonos de la Ofrenda Musical BWV 1079 de Bach, pero en el reino del sonido. También puede oírse en Super Mario 64 y en canciones de Queen, los Beatles y Led Zeppelin, por citar algunos.



Dar un paseo por las redes sociales y buscar contenido relacionado con 'Dunkerque' nos va a conducir a una inmensa cantidad de comentarios, artículos y opiniones que ensalzan —con razón— las obvias virtudes del inmenso poderío visual del nuevo trabajo de Christopher Nolan. No obstante, y sin desmerecer este aspecto, no se está reivindicando lo suficiente su apabullante apartado sonoro; elemento clave a la hora de dar forma a la asfixiante atmósfera que envuelve al filme.

Los que hayáis podido disfrutar la película, habréis percibido que las composiciones que componen su banda sonora, además de llevar grabado a fuego el sello de identidad de Hans Zimmer, no dejan prácticamente espacio al silencio, acompañándonos en todo momento y resultando especialmente agobiantes. El truco del compositor para generar esta sensación va más allá del incesante sonido del segundero del reloj, y es un efecto conocido como "Shepard Tone".

Nolan habla del "Shepard Tone", comentando su uso a la hora de aproximarse al guión de 'Dunkerque':
Existe una ilusión auditiva llamada Escala de Shepard, que exploré con mi compositor David Julyan en 'El truco final', y basé gran parte de la banda sonora en ella. Es una ilusión donde hay un tono en continuo ascenso. Es un efecto como un sacacorchos. Siempre va arriba, y arriba, y arriba, pero en realidad nunca sale de su rango. Escribí el guión de 'Dunkerque' de acuerdo a este principio. Crucé las tres líneas temporales de un modo parecido a ese, creando una sensación constante de intensidad, así que quise construir la música de un modo similar a estos principios matemáticos. El resultado es una fusión de música, efectos de sonido e imagen que no había conseguido alcanzar hasta ahora.

www.espinof.com

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Insomnio


El sueño es necesario, porque crea nuevas conexiones neuronales y regenera los órganos vitales. Después de siete u ocho horas de sueño, el organismo está preparado física y mentalmente para afrontar un nuevo día. Sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, dormir bien se está convirtiendo en toda una pesadilla. En Francia, una de cada tres personas padece trastornos del sueño y uno de cada diez sufre insomnio severo. Y esta falta de horas de sueño es directamente proporcional a la reducción de la esperanza de vida.
Los datos son preocupantes. En cincuenta años, el tiempo medio de sueño ha disminuido en una hora y media. Los ciclos de sueño-vigilia han perdido su sentido. El acelerado ritmo de vida actual, las perturbaciones sonoras, las tabletas, los videojuegos y ordenadores han demostrado ser los mejores aliados del insomnio.
Desde hace más de una década, neurobiólogos, psiquiatras y médicos descifran los misterios de nuestro sueño y sus trastornos. El impacto social del insomnio es brutal. Accidentes, obesidad, diabetes y hasta cáncer son sus consecuencias asociadas. Se trata realmente de un auténtico problema de salud pública.

martes, 12 de diciembre de 2017

Alphonse Mucha

Además de aspirar a la unión espiritual de sus compañeros eslavos a través de la Epopeya, Mucha también estaba convencido de que la fuerza inspiradora del arte contribuiría a unir a todos los pueblos en aras del progreso de la humanidad. Para el pintor checo, el arte se había convertido en un instrumento para la difusión de ideas filoAdemás de aspirar a la unión espiritual de sus compañeros eslavos a través de la Epopeya, Mucha también estaba convencido de que la fuerza inspiradora del arte contribuiría a unir a todos los pueblos en aras del progreso de la humanidad. Para el pintor checo, el arte se había convertido en un instrumento para la difusión de ideas filosóficas, sobre todo las que buscaban conservar la paz para las generaciones futuras y la hermandad universal entre las personas.sóficas, sobre todo las que buscaban conservar la paz para las generaciones futuras y la hermandad universal entre las personas.Además de aspirar a la unión espiritual de sus compañeros eslavos a través de la Epopeya, Mucha también estaba convencido de que la fuerza inspiradora del arte contribuiría a unir a todos los pueblos en aras del progreso de la humanidad. Para el pintor checo, el arte se había convertido en un instrumento para la difusión de ideas filosóficas, sobre todo las que buscaban conservar la paz para las generaciones futuras y la hermandad universal entre las personas.

Al describir a Mucha como un filósofo, esta sección analiza las obras que expresan los intereses humanistas del artista, junto a su reacción ante la amenaza de la guerra en un mundo que cambiaba a pasos agigantados. La exposición se cierra con el último proyecto de Alphonse Mucha: el tríptico La edad de la razón, La edad de la sabiduría, La edad del amor, concebido como un monumento a toda la humanidad.
La intención del artista era que, en ese trabajo iniciado en 1936, cuando la terrible hipótesis de una guerra era cada vez más concreta, apareciesen la razón, la sabiduría y el amor como los tres principios clave de la humanidad, cuya armoniosa combinación propiciaría el progreso del ser humano. Aunque Mucha no pudo concluir el proyecto, los estudios realizados para ese tríptico aún logran transmitir su mensaje de paz universal.


Otoño


lunes, 11 de diciembre de 2017

Limpets

LIMPETS

As the ocean temperature rises, it may be the little things that make the biggest difference to the survival and resilience of living things.

Take the limpet, a tiny snail-like gastropod with a hefty appetite for the minute plants that live in the intertidal—the space between low and high tide. In 2014, Becca Kordas, then a zoology doctoral candidate at the University of British Columbia, tested the effect these creatures have on the ecosystem when exposed to ocean warming. She found that their influence was huge.

Kordas launched her project by sinking four sets of settlement plates in the intertidal zone of Salt Spring Island, British Columbia, about 55 kilometers southwest of Vancouver. For 16 months, Kordas and her colleagues tracked which plants and animals established themselves on the four different types of plots. Kordas controlled the limpets’ access to half of the plates, while they were free to graze on the other half. She also simulated the effects of ocean warming by tinting some of the plates black to attract the sun’s heat.

By the end of the study, the differences between the four sets of plates were stark. Kordas found that when limpets’ access is restricted, the artificially warmed intertidal ecosystem collapsed—the diversity of life largely replaced by a mat of microalgae. Limpets with access to the plates, however, maintained a healthier ecological community, even in a warming environment.

What is it about limpets that helps maintain a diverse and complex community, even when their environment warms?

Kordas says limpets eat huge amounts of microalgae, including microscopic diatoms and the spores of larger algal species. This clears the terrain for a variety of life. “When limpets are allowed in, they make space for things like barnacles, and then those barnacles in turn create little condos for other animals to live in,” she says.

https://www.hakaimagazine.com

KALANCHOE


domingo, 10 de diciembre de 2017

Humanities



1. “A general humanistic education is a pillar of democracy”.

I fear that most of the great philosophers prior to 20th century would have been very surprised, if not astonished, by such an argument. Almost no one of them would have considered democracy (in our common sense of complete equality of rights, universal suffrage, competition of political parties, and so on) as anything remotely different from the worst of the ideas. Furthermore, through almost all history, humanistic education (which was a synonym of ‘education’ simpliciter) has rather been an instrument for the social differentiation of economic and political elites, hence, the exact opposite of a tool for emancipation. It’s funny to consider how history, philosophy, literature, etc., something that since Ancient Greece was seen as a gentlemen’s privilege and a guarantee that those gentlemen’s children would keep the same social privileges as their fathers, has become, in less than a couple of centuries, as a necessary mechanism for the working of democratic societies.

2. “Knowledge of the humanities is indispensable for our realisation as human beings”.

I can’t deny that enjoying literature, history or philosophy may be one of the greatest sources of pleasure and understanding we humans can experience. I can’t also disagree with the claim that this enjoyment requires in many cases a long and more or less painful training before a child can start to experience it. But I know a lot of people, including myself, consecrated almost full time to these subjects, and I can promise you that we are, on average, not even a little bit less foolish in our private or public lives than those individuals that have not been lucky enough to make of humanities the gist of their jobs. Actually, we are not happier than the rest of the people enjoying a social or economic level similar to ours. Furthermore, I don’t really know of many people for whom having got a little bit more of humanistic learning at school (say, a few hours more listening about Homer or Rousseau) would have meant escaping from a miserable life of alienation.

3. “The powerful want to eliminate humanistic learning because they want us less critical individuals, consumers and entrepreneurs instead of citizens; this is why they are trying to replace humanistic for more economicist subjects”.

Jesús Zamora holds PhDs in Philosophy (1993) and Economics (2001). Professor of Philosophy of Science and Director of the master's program on Science Communication and Journalism at UNED. Prolific author.